Esta noche he vivido conscientemente la experiencia de lo que es llamado “muerte”
Todo se ha iniciado desde un estado profundo de sueño.
He experimentado diferentes sueños durante la noche, sin poder recordar ahora si fueron antes o después de esta experiencia “in mortem”, pero la diferencia entre los sueños y la experiencia ha sido demasiado significativa.
Durante la experiencia mantuve la autoconciencia todo el tiempo, experimentando, visualizando y al mismo tiempo pensando acerca de ella. El pensador pensaba del mismo modo que en estado “despierto”, pero inmerso en una realidad muy “real” e intensa.
La primera vez que comencé a darme cuenta de que “había muerto” se estaban desarrollando unas imágenes, muy claras en la experiencia aunque muy confusas ahora para poder explicarlas porque no tengo palabras para describir los objetos y formas que aparecían.
Puedo hablar de siluetas y formas reconocibles como humanas, aunque muy distintas de las imágenes que entendemos como personas. Se parecían más a caricaturas o siluetas como las que aparecen en algunas animaciones. Veía estas siluetas como muy oscuras contratando con fondos o escenarios de colores muy, muy vivos. El color de fondo que más se ha quedado grabado en mi memoria han sido rosas muy brillantes y azules como los del cielo al anochecer un rato después de la puesta del sol.
Yo me encontraba viviendo dentro de este escenario, impresionado por el despliegue y movimiento de formas, cuando de repente vino a mi conciencia que estaba muerto. No sentí ningún miedo sino más bien curiosidad y me dediqué a observar la experiencia con mucha mayor intensidad. Mis sensaciones eran muy extrañas de describir. Estaba absolutamente seguro que estaba muerto, mi pensamiento funcionaba como si estuviese completamente despierto, y tenía tremendo interés en observar todo lo que pasaba. No hubo ningún pensamiento acerca de la vida anterior o de lo que quedaba atrás. En ese momento estaba allí y solo existía aquello y yo seguía pensando solo acerca de aquello.
A continuación de esta experiencia con colores y siluetas… apareció otra experiencia completamente diferente, sin recordar cómo se había producido el cambio. No recuerdo nada más que estaba en otro lugar.
De repente me vi rodeado de mucha gente conocida. Podía hablar con ellos, y moverme como por un espacio muy real. Andaba y me movía de grupo en grupo, allí estaban todos los que había conocido en el pasado. No recuerdo a nadie especialmente. No recuerdo ninguna cara ni ningún nombre, ni siquiera recuerdo si vi caras o asocié nombres.. pero hablaba con ellos y los sentía igual que los sentía en la vida. Por eso no puedo decir si los que allí había eran vivos o muertos desde mi perspectiva en vida.
En este escenario de reencuentros, seguía siendo aún más consciente de que estaba muerto. Me encontraba muy a gusto rodeado de todos aquellos personajes, y no había ningún elemento para encontrarse intranquilo porque todo era amabilidad y alegría. Todos se alegraban con todos y yo experimentaba esa alegría…
En todo esto comencé a pensar que esto era lo que decían que después de la muerte nos encontraríamos con todos los conocidos, los familiares muertos, y allí todos nos reencontraríamos… Era impresionante recordar esto y vivirlo al mismo tiempo diciendo si, si esto es así es verdad….
Sin embargo había algo en la experiencia que era muy diferente. Aunque el escenario parecía estable y la comunicación también, las sensaciones eran muy extrañas porque estaba pasando algo que al principio no podía identificar. Algo no cuadraba porque estaba dándome cuenta de que todos se encontraban con todos al mismo tiempo… y esto no era posible en un entorno como el entorno de los vivos. Aquí se producían todos los encuentros en muchas dimensiones y esto me llamó muchísimo la atención e intenté concentrarme para conocer mentalmente que es lo que estaba pasando. La primera sorpresa sucedió cuando intenté pensar y sentir mi presencia y ubicarla… De repente no podía ubicarme a mí mismo. Es como si no tuviese un cuerpo y ni siquiera un “yo”. Durante este tiempo seguía pensando de una forma centralizada como siempre, pero no podía ubicarme a mí mismo. El pensador no reconocía el lugar desde el que pensaba. Aunque esta experiencia me volvió a descuadrar completamente y no podía ubicarme, seguía sintiendo, viviendo allí, sin ningún miedo.
Volví a plantear la situación mentalmente. ¿Qué está pasando aquí? ¿Cómo puede ser posible esto? Intentaba con todas mis fuerzas entender esa realidad… y de repente… lo entendí todo. No estoy seguro si lo entendí mentalmente o entendí la experiencia desde mis sensaciones, pero lo que experimenté hubiese sido inimaginable para mi pensamiento en estado “despierto y consciente”. Ahora que ya lo he vivido y lo recuerdo sí que lo puedo entender, pero en aquel momento fue un descubrimiento imposible.
Yo no era “yo” y no podía ubicarme en un cuerpo o en un lugar, porque “mi conciencia” estaba estaba esparcida a través de miles de formas de pensamiento entre las personas que me habían conocido a lo largo de la vida. Así que por eso podía entrar en contacto con cualquiera. Mi conciencia podía moverse en cualquier momento a cualquiera de esas formas y contactar con quién mantuviese esa forma en el mismo. Yo estaba en todos los que había conocido en vida. Y no solo “yo”, sino que entendí que esto estaba sucediendo con todos los que estaban allí al mismo tiempo. Todos se reflejaban en todos y todos contactaban con todos. Todos éramos millones de pedazos conectados entre sí, aunque mi sentido de conciencia seguía siendo unitario de algún modo y podía navegar instantáneamente de una forma a otra e la mente de cada uno de ellos. La percepción o imagen es como la de andar y moverme de un grupo a otro, porque recuerdo a grupos “de personas” conversando entre ellos a donde podía moverme. No recuerdo el encuentro ni la visión de alguien individualmente. Solo recuerdo grupos y grupos, y seguramente que la misma persona de algunos grupos se encontrase en otros. Ahora que lo estoy pensando mientras escribo, creo entender que esos grupos son los conjuntos mentales donde las personas vivieron. Así supongo que si me muevo al grupo “trabajo X” estaré con las personas que conocía allí, y si me muevo al grupo “amigos x” contacto con las personas de ese grupo, pero también pueden estar en ese grupo las personas que también estuvieron en la “oficina X”.
Ahora en estado de vigilia y después de describir esta experiencia, no dejo de asombrarme de la experiencia vivida y el entendimiento obtenido así como las vías de entendimiento futuro que se abren detrás de esta experiencia. La dimensión post-mortem sigue siendo parecida a la explicada por culturas, pero el entendimiento del aspecto de la relación entre conciencia-mente-formas toma una dimensión gigantesca, que la podemos aplicar a la experiencia del alma consciente durante la vida también. No solo se abren las puertas a un nuevo entendimiento de la muerte sino también de la vida misma.
No sé cuáles serán las consecuencias futuras que se derivarán de esta experiencia, pero sean las que sean serán un paso más en la búsqueda del entendimiento de lo que realmente somos y donde estamos… aunque este somos sea absolutamente diferente a lo que imaginamos.
elg 2015