Relaciones y Karma

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Toda relación que se ha mantenido o se mantendrá  – cualquier  relación-  está motivada por una causa que podemos denominar como Karma y tiene su origen  en una necesidad o deseo. La relación es el vínculo que permite que la necesidad o deseo sean satisfechos y resueltos por ambas partes de la relación al mismo tiempo.

Las necesidades o deseos superficiales son resueltos mediante relaciones superficiales:

Ejemplo.  Una persona tiene necesidad de comer y lo expresa mediante el deseo de comer pan. Por tanto una relación debe establecerse para completar el deseo.. Y esta relación puede aparecer  a través de una panadería donde se adquiere este pan. La persona satisface su necesidad y la panadería también satisface la suya, que tiene que ver con mantener una actividad comercial, para lo cual necesita clientes. Cuando la persona y la panadería han satisfecho su necesidad mutua, la relación kármicas se completa y se  acaba. Pero si la persona no quiere pagar el precio del pan, o el pan que se va a consumir está en mal estado, entonces la relación karmica no se acaba y se inicia un proceso más complejo dentro de esta relación mediante un conflicto o proceso que más tarde o más temprano podrá ser resuelto con más o menos repercusiones en todos los planos… y todas esas repercusiones al mismo tiempo ponen en movimiento nuevas necesidades y nuevas relaciones que se envuelven sobre si mismas hasta que todas se completan en el equilibrio o resolución final de todas las demandas implicadas.

Las necesidades o deseos profundos, son resueltos mediante relaciones profundas:

Las necesidades que son albergadas en las zonas más profundas de la conciencia humana, no pueden ser comprendidas hasta que la conciencia superficial de la persona puede ampliarse y profundizar hasta alcanzar esa zona donde se ubica esa conciencia profunda que forma parte de esa realidad llamada alma.  Pero a pesar de desconocer esas razones, siguen funcionando y trayendo a la experiencia una multitud de relaciones. Dentro de esta relaciones se encuentran las relaciones entre Padres e hijos, entre hermanos, con amigos y enemigos, con compañeros y con cualquier persona que tenga una importancia más profunda en nuestra vida. Todas estas relaciones son el producto de una mutua necesidad kármica, que cuando es resuelta y liberada completamente «desaparece» porque ya no existe ninguna necesidad.
 

¿Qué significa esto realmente?


Cuando una relación karmica se completa o «libera»  -en ambos sentidos-  la relación  «desaparece» , y a efectos de las personas , esta desaparición puede producirse, por separación de cualquier tipo, incluyendo la muerte como una forma bastante frecuente. Sin embargo debemos profundizar a una mayor comprensión para no sacar conclusiones incorrectas.  Una separación de cualquier  tipo o incluso la muerte no indica que se haya completado o resuelto una necesidad karmica (puede ser o puede no ser)  eso solo se puede saber si se conocen las razones profundas. Sin embargo una satisfacción de la necesidad  karmica SIEMPRE se resuelve mediante disolución de la relación.

Cuando una separación de cualquier  tipo no se acepta, entonces no hay liberación, y esa necesidad se mantiene expectante hasta que el reencuentro dentro del mundo material se produzca, en cualquier tiempo o lugar. Esto por tanto obliga de una u otra manera a encarnar, si la relación karmica no puede liberarse en la vida actual.

Las necesidades esenciales son resueltas mediante relaciones esenciales. Esta última premisa es la más profunda y por eso la más difícilmente comprendida. La necesidad o el deseo , es lo que obliga al Alma a establecer una relación con la Vida material  a través de un vehículo,  y por eso es movida a encarnar. El alma encarna una y otra vez hasta que todos los deseos o necesidades materiales han sido resueltos, y entonces se libera y la necesidad de encarnar desaparece.

Sin embargo, desde la perspectiva del alma no existe la impresión ni el entendimiento de lo que significa encarnar y desencarnar. El almavive cada día como una encarnación y cada noche de descanso y sueño como una desencarnación, y al día siguiente continúa su vida habitual movido por los mismos deseos y necesidades pendientes de satisfacer y liberar.

Cuando el alma satisface todos los deseos de su existencia, se retira y se libera de los dias y de las noches, para entrar en un nuevo y eterno día sin noche.

elg

Instructor

La personalidad es una sombra que revela que detrás hay una gran luz