Portadores de la Sabiduría

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Nosotros solo podemos portar, toda aquella sabiduría que podamos ser capaces de recibir, de acuerdo con el grado de desarrollo alcanzado y con la conciencia que tengamos del propósito para el que esta sabiduría ha sido recibida.

Todos los días a mi alrededor veo a nuevos niños nacer… llenos de una verdadera sabiduría inconsciente que les hace tomar caminos muy diferentes de aquellos que los padres y la sociedad tienen preparados para ellos. Ahora cada vez más deprisa,  muchas personas, ya sean jóvenes, adultos o ancianos reaccionan repentinamente a algo que despierta en su interior, y sus ojos se iluminan y sueltan.. sueltan miedos y compromisos que los tenían cristalizados. Están empezando a transcender el miedo a la muerte, porque en su interior, una voz apenas audible les está asegurando que ellos son inmortales en conciencia. Ya no es necesario ser buenos por el miedo al castigo, esto no era bondad sino inhibición. Al eliminar el castigo permitimos a la conciencia ser libre y dueña de sí misma y elegir libremente el destino que le corresponde. Este es el destino que cada uno se crea diariamente con sus actividades elegidas libremente, frente al otro destino inexorable y cerrado que está construido por el miedo y el rechazo y que es fácilmente adivinable.

Solo la conciencia libre, alcanza el derecho de reconocer y aceptar la verdadera realidad espiritual. En esta realidad ni el miedo ni el castigo tienen razón de ser porque esto es justo lo que hace del hombre un ser inconsciente y por tanto mortal.

La sabiduría que todos recibimos es UNA, la misma sabiduría, aunque se manifieste de muchas maneras diferentes en pensamientos, sentimientos y actividades diferentes. La misma y única Divinidad se manifiesta en todas las formas humanas como el arcoíris expresa un solo haz de luz blanca.

Nosotros no podemos ayudar a nadie traspasando nuestra propia interpretación de la verdad y la sabiduría que hemos recibido.

Nosotros ayudamos verdaderamente a otros cuando les hacemos entender que son sabios y también hijos de Dios, cuando les ayudamos a hacerse conscientes de la sabiduría que están recibiendo, porque esta es la que les conducirá verdaderamente al reino de Dios.

Nosotros no somos más sabios en la sabiduría que cualquier otro ser, sino que solo somos portadores de la antorcha de la conciencia, encendiendo  nuevas llamas a nuestro paso. Nosotros no somos dueños del fuego sino sus portadores.

Nadie puede apropiarse de la sabiduría, porque ella no pertenece a este reino. El hombre solo puede experimentar con sus diferentes  manifestaciones, porque estas  si pertenecen a este reino.

Ninguna forma de sabiduría es verdaderamente sabia al igual que ninguna palabra, pensamiento, sentimiento o acción es verdaderamente espiritual, aunque refleje en su acción un propósito espiritual. Todas las formas nacen y mueren en un ciclo infinito de transformación, pero la conciencia espiritual permanece alimentando nuevas formas y nuevos modelos de realidad.

El camino está abierto.  Somos formas mortales y al mismo tiempo somos espíritu inmortal. ¿Dónde queremos poner el foco de nuestra consciencia y desde donde queremos decir: “Este soy Yo”

elg

Instructor

La personalidad es una sombra que revela que detrás hay una gran luz