Acerca de la enseñanza Teosófica

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Carta a los nuevos estudiantes de Sham-bha-la:

Durante siglos la Religión – el conjunto de todas las religiones –  y cada una de ellas de forma particular,  han descrito,  con el lenguaje correspondiente a su tiempo y espacio particular, una verdad esencial:  “La naturaleza espiritual del ser humano”. Sin embargo, a  pesar de ser esta una verdad esencial, la aproximación de la religión a la espiritualidad ha sido construida sobre el mecanismo emocional del ser humano. La religión es una de las diferentes formas de explicar y acercarse a lo que llamamos espiritualidad, y durante muchos siglos ha sido la única fuente que ha explicado esta verdad esencial. Nuestra tradición y cultura humana está repleta de signos, documentos verbales y escritos  que se han ocupado de este asunto. En todos los continentes, en todas las culturas, en todas las razas y civilizaciones siempre ha existido una aproximación emocional a esta verdad, llamada religión, porque el ser humano tiene una vertiente emocional que ha sido la que ha cultivado primordialmente durante la edad de las religiones.

Cuando la humanidad comenzó a cultivar con constancia el aspecto mental del hombre, entonces se produjo un cambio de perspectiva, un acercamiento diferente a la realidad, una nueva forma de comprender el mundo, y esta nueva forma nació sustentada sobre el método de la verificación y comprobación, la medición de la realidad y el descubrimiento  – o mejor dicho formulación –  de  leyes fijas sustentadas por la relación causa-efecto. Esta metodología no es mejor ni peor, sino una nueva forma de comprensión de la realidad, que lleva muchos menos años de existencia, pero que evoluciona a una velocidad mucho más rápida. El hombre debe comprender la realidad emocionalmente y también mentalmente, igual que utiliza el sentido de la vista y el del oído y tacto, sin que ninguno de ellos pueda ser cuestionado, ni a ninguno de ellos pueda otorgarse el calificativo de verdadero frente a los otros, porque cada uno de ellos permite una interpretación diferente de la misma realidad… que no es sino vibración en el sentido genérico de la palabra y de la ciencia actual.

La ciencia tiene un límite en cada momento de su historia, de acuerdo a su particular nivel de evolución. Este límite está en el propio método.  Solo le está permitido hablar de lo que puede ser demostrado, pero no puede hablar ni formular aquello que se encuentra en cada momento más allá de sus sentidos – primero los cinco sentidos físicos y después los instrumentos de análisis de medición que no son más que una ampliación de sus propios sentidos.

La religión también tiene sus propios límites, que principalmente tienen que ver con el apego a sus propias creencias, lo que generó posiciones absolutistas basadas en la autoridad de unos pocos frente a los muchos,  la imposición de la verdad desde posiciones subjetivas de interpretación, y la utilización de estos factores por ciertos sectores de la humanidad para controlar y dominar a las personas y los pueblos. Pero esto no tiene nada que ver con el método religioso, sino que fue una apropiación de la religión, una perversión del  sentido religioso verdadero, utilizado por los estamentos dominantes de cada civilización. Esta perversión también existe y es utilizada hoy de la misma forma respecto al método científico. Hay una ciencia oficial que es dictada, controlada, manipulada de acuerdo a los intereses de las clases dominantes.

Por tanto no hay que confundir el método con la utilización del método, lo que ha creado una terrible confusión que ha demonizado el término religión, y que demonizará también el aspecto ciencia después que la humanidad logre salir en tiempos futuros de la esclavitud de las ideas.

El hombre que veía se convirtió en dueño  y señor de los tuertos, a los que avasalló con su voluntad, pero peores fueron aquellos que después afirmaron que la vista era una herejía  que debería extirparse.  Estas son las posiciones verdaderamente involutivas que han detenido y detendrán el avance del hombre durante mucho tiempo, al igual que sucedió durante el largo y oscuro periodo de la edad media.

Si hoy somos capaces de utilizar y percibir la realidad a través de dos canales – ciencia y religión – que es similar a decir que una parte de la humanidad puede funcionar en el mundo tanto en el aspecto emocional como el mental de forma equilibrada, y lo que es similar a decir que puede percibir la realidad, por ejemplo con dos sentidos: la vista y el oído, ¿por qué vamos a renunciar a uno de ellos? Sería de locos decir que un sentido nos engaña mientras el otro nos muestra la verdad. La verdad está detrás de todos los sentidos, detrás de todos los métodos, detrás de todas las ideas y afirmaciones, y solo puede ser filtrada e interpretada de forma particular por cada uno de los diferentes factores de los que se compone el ser humano.

Cuando percibimos la realidad con todos los sentidos al mismo tiempo, y  ahora no me estoy refiriendo a los sentidos físicos solamente, podemos llegar al éxtasis de la totalidad al comprobar las muchas dimensiones de la realidad al mismo tiempo. La espiritualidad tiene una dimensión mayor todavía de aquella de la que hablaron las religiones con su lenguaje, y de la que la ciencia habla hoy en día, pero que todavía dista mucho de ser comprendida y utilizada por la humanidad. Este es el sentido espiritual del ser humano.

Cuando hablamos de espiritualidad, cuando hablamos de una escuela de transformación espiritual estamos hablando de una nueva aproximación a la realidad, que no es religiosa, aunque ha sido descrito por la religión, ni tampoco científica, aunque también, en parte ha sido descrita por la ciencia.

El método espiritual de interpretar la realidad es diferente. No se basa ni en  las emociones ni en las ideas, sino que percibe la realidad de una forma todavía más elevada, más global. El hombre no solo es cuerpo físico, cuerpo psíquico y cuerpo mental, sino hay más aspectos que han sido explicados con lenguajes emocionales pero todavía apenas explicados con lenguajes intelectuales. A este nuevo sentido, nosotros lo llamamos sentido espiritual de la realidad y de la vida, y el término que utilizamos para describirlo tiene su origen en el lenguaje religioso, porque no se hemos encontrado un mejor término hasta la fecha. A esta unidad de energía diferenciada lo llamamos Alma, y tiene capacidades propias de percepción, conciencia, voluntad, magnetismo y propósito entre otras.

En términos generales podemos decir que el núcleo de energía esencial que mantiene la forma humana, física, mental y emocional, es lo que llamamos alma, y se acerca a aquello que la ciencia física, hoy en día,  puede intuir sin poder demostrar,  y se encuentra detrás del velo de lo perceptible.

La ciencia ha descubierto tipos y campos de fuerza más allá del espectro visible o perceptible, y los utiliza cotidianamente en su descubrimiento de la realidad de las formas. Sin embargo ¿qué efectos tienen estos campos sobre las fuerzas emocionales y mentales del hombre? ¿Acaso lo que la ciencia llama magnetismo no es lo mismo que en lenguaje espiritual la relación que se produce entre el polo positivo del espíritu y el polo negativo de la materia?

La ley de conservación de la naturaleza enunciada por Lavoisier con esta formulación: “la materia ni se crea ni se destruye, únicamente se transforma”, puede ser llevada en todas su amplitud al lenguaje espiritual.  La energía no solo es transformada en las reacciones físico-químicas como por ejemplo en sus cambios de estado sólido, líquido y gaseoso, sino que también de forma analógica en niveles de la realidad más altos, como que la energía física es transformada en energía emocional y en mental y también en espiritual y viceversa. Para la Espiritualidad, la materia y el espíritu están compuesto de la misma esencia, mal llamada sustancia,  pero diferenciados en tasa vibratoria. Espíritu es “eso” en su más alta tasa vibratoria (polo positivo de la composición de la realidad), y materia es eso en la más baja tasa vibratoria (polo negativo), y todos los estados posibles del Ser y de la conciencia se encuentran entre estos dos factores extremos. Sin embargo no podemos ceñirnos al aspecto absoluto. En cualquier aspecto individual de la realidad, desde un átomo a una galaxia, siempre, en la naturaleza de esta individualidad, existirá una vibración más alta o polo positivo al que llamaremos de forma relativa “espíritu” y otro polo con menor tasa de vibración que llamaremos de forma relativa “materia”

La realidad que puede percibir y formular la ciencia actual, se encuentra en la fase más densa de lo que llamamos materia o forma, porque todavía ni siquiera ha podido formular ni comprender los campos emocionales y mentales del hombre.

Ahora bién, toda explicación racional, formulación, legislación, tecnificación solo puede ser realizado por el aspecto mental del hombre, esto quiere decir que hay que utilizar la Ciencia como elemento de enlace que permita discriminar y traducir las frecuencias espirituales en frecuencias más bajas de pensamientos e ideas, que después puedan ser llevadas como realidad a la vida humana cotidiana. El estado de percepción espiritual en sí mismo es independiente, y no tiene contacto directo con el mundo de la forma,  solo vive y experimenta la realidad de una forma hasta ahora inexplicable, y esta experiencia ha sido llamado estado de iluminación o de santidad,  o con términos similares por todas las religiones. La espiritualidad solo se alcanza experimentándola, y solo puede experimentarse al despertar el sentido que es capaz de percibirla y tomar conciencia, y esta conciencia es lo que nosotros en estos cursos hemos llamado “conciencia del alma encarnada”. Esto significa que en estado físico de encarnación se puede experimentar esta realidad, y no solo eso, sino que el próximo estado evolutivo del hombre es despertar este nuevo sentido, experimentar esta nueva realidad para ascender un peldaño más, y poder sintetizar al mismo tiempo los aspectos físico, emocional, mental y espiritual en un mismo momento y lugar.

Ahora  ha llegado el momento de elevar el aspecto mental del hombre a un nivel más alto, que llamamos espiritual, y para ello tenemos que elevar o transformar no solo las concepciones de las que partimos, sino también parte de los métodos. Pero esto no puede hacerse sin un  periodo de transición. Por eso hemos llamado a esto escuela de transformación espiritual, porque debe transformar o transferir la conciencia desde los aspectos mentales a los espirituales. También podría llamarse ahora a esto Ciencias espirituales, incorporando ciencia porque es necesario involucrar este aspecto en la transferencia, pero hay que evitar las trampas de la mente que son muchas y muy `potentes y que también paralizan en parte el ascenso hacia la comprensión espiritual. Sin embargo en su sentido más puro nosotros preferimos llamar  Sabiduría en mayúsculas a esta realidad espiritual, detrás de la comprensión, y  diferenciarlo del término sabiduría que se refiere a acumulación de conocimientos. También podemos hablar de Escuela de Sabiduría donde la sabiduría es la experimentación de la Espiritualidad. 

En la espiritualidad no existen pensamientos, ni memoria, ni tiempo ni espacio tal y como los concebimos. Es un estado de realidad presente continuo, por así decirlo, que solo puede ser experimentado, y que ha sido experimentado en el pasado por muchas entidades humanas, desde hace muchos siglos.  Estas personalidades que han alcanzado estos estados de conciencia, han sido declarados por los hombres como avatares, salvadores, maestros etc, y también han existido aquellas personalidades avanzadas que han llegado a un alto grado de desarrollo mental,  cercano al espiritual,  que han sido llamados, profetas, santos,  sabios, hombres ilustres. Todos estos personajes han  servido y ayudado, en todos los tiempos,  al crecimiento de la humanidad en cualquiera de los planos de los que hemos hablado (físico, emocional, mental y espiritual).

En estas enseñanzas, también nos referimos a una Jerarquía de conciencias co-existiendo al mismo tiempo dentro del entorno planetario. Llamamos maestros a aquellos que han alcanzado ese estado de conciencia espiritual y han transcendido la muerte, por lo que existen en planos invisibles trabajando y actuando dentro de su propio nivel vibratorio, pero afectando e influyendo los planos inferiores y superiores (transferencia de energía entre planos).  Dos de estos personajes o maestros mayores han sido conocidos como  Jesús de Nazaret  y Buda, y ellos han podido transferir directamente sus enseñanzas, del más alto nivel,  desde su estado de encarnación física. Muchos otros han seguido y siguen transfiriendo energía espiritual y transformándola en ideas y pensamientos por diferentes métodos, como la reflexión científica, el éxtasis místico, la revelación profética a través de la psique y los sueños, el intercambio de pensamiento por medio de la telepatía o la canalización. Todos estos métodos han existido, existen y existirán mientras tengan alguna función que cumplir y son formas de transferir la energía desde los estados superiores espirituales a los inferiores mentales, emocionales y físicos. Esto mismo sucede cuando se alcanza un nivel de conciencia utilizando ciertas  técnicas de meditación, los contenidos pueden descender y convertirse en ideas y pensamientos que pueden ser llevados a la práctica y encarnados.

A lo largo de los cursos que vamos a impartir, existen muchas referencias y términos que proceden directamente del lenguaje religioso, filosófico y místico que como hemos dicho ha sido precursor y el que más se ha acercado a esta explicación. Sin embargo no hay que entenderlos de forma literal, sino que hay que reinterpretarlos de acuerdo con nuestra posición actual. A lo largo del curso los profesores se esforzaran en establecer los paralelismos necesarios para esta perfecta comprensión, y no hay que caer en la tentación de presuponer que  nuestra enseñanza es religiosa. En absoluto, Utilizamos por ahora un lenguaje más religioso y una técnica más científica con el fin de despertar el sentido más espiritual, por ello será necesario desprenderse de ideas preconcebidas, y cada uno deberá aprobar solamente aquello que sea capaz de experimentar como una verdad.

Aunque el lenguaje de estas enseñanzas utiliza principalmente términos y conceptos procedentes de la religión, el misticismo y el ocultismo occidental, también incorpora muchos otros elementos de la espiritualidad oriental como las ideas de reencarnación y karma. Hay muchas conexiones con la teosofía, que puede decirse que es una de sus fuentes principales y las técnicas de meditación son técnicas vinculadas con la tradición occidental, muy diferente, en la forma,  al yoga o las técnicas de elevación mental del budismo.

Nosotros concebimos una serie de nodos o vórtices principales de energía espiritual en nuestro planeta y corresponde con el estado de conciencia de grandes seres. Por ejemplo dos de estos vórtices más importantes a nivel terrestre, son El Buda y El Cristo. No son personas, sino estado de autoconciencia en ciertos planos muy altos de vibración espiritual y que son centros o puntos de referencia, para la transmisión de energía espiritual sobre el planeta. Si pudiéramos poner un ejemplo muy simple pero directo, y pudiéramos concebir el planeta tierra, no en su forma , sino en su conciencia y función, de forma parecida a como concebimos a un ser humano, El Cristo podría asimilarse al órgano del corazón en referencia a su importancia para la circulación sanguínea y para la vida de todo el sistema, y por ejemplo podríamos concebir al Buda como el cerebro en relación con el sistema nervioso y la transferencia de impulsos nerviosos y su importancia para la vida. A esto nos referimos cuando hablamos de Buda o Cristo, y no nos referimos a dos personas sentadas en algún lugar elevado por encima de los cielos. Son estados de consciencia,  estados de vibración muy alto que tiene influjo directo sobre nosotros. Si intentamos en meditación establecer contacto consciente con ellos, sería similar a que una célula del organismo realizara un esfuerzo por alcanzar el estado de consciencia y función de cualquiera de estos órganos. Si utiliza la práctica y la técnica oportuna, su llamada podrá ser oída y percibida por el órgano superior, al igual que percibe un pinchazo o un impulso nervioso, y podrá obtener respuesta directa a su invocación, como cualquier parte o tejido celular puede recibir directamente influjo nervioso o sanguíneo cuando la voluntad de la persona enfoca su conciencia sobre un punto.  A estas técnicas de vinculación de nuestra conciencia con la conciencia de los nodos espirituales, llamados ashram o maestros etc, es a lo que llamamos alineamiento, y para ellos utilizamos técnicas de meditación como técnicas principales, ayudadas por un refinamiento y aumento de vibración de los aspectos físicos, emocionales y mentales de la persona.

Cuando hablamos de conciencia crística, no estamos hablando de  una persona o ser humano, sino de la conciencia de ese nodo vibratorio de energía de una cierta frecuencia. Jesús de Nazaret fue un grandísimo maestro que alcanzó experimentalmente ese estado de consciencia llamado conciencia crística, y por eso se le denominó como Cristo, pero Jesús fue un maestro encarnado, y Cristo es un estado vibratorio consciente que abarca la conciencia de todas las almas de la humanidad, como un solo ser. Podríamos decir que Cristo es la energía y consciencia total de todas las almas humanas, encarnadas y desencarnadas.  Cuando hablamos de despertar la conciencia crística en los hombres, queremos decir alcanzar el estado de conciencia de su propia alma, que es una partícula de la vibración consciente de lo que llamamos Cristo. Y cuando nos referimos a la restauración o la llegada de Cristo, la segunda llegada, no estamos hablando de la llegada de un nuevo Jesús, sino del despertar de la conciencia del alma en una gran parte de la humanidad al mismo tiempo. Esto es una iniciación para este reino, un salto o un cambio global de nivel de conciencia en un momento o tiempo dado.

No podemos abarcar en esta introducción todos estos aspectos, que serán comprendidos a lo largo de los cursos, solamente hacemos estas referencias para los que se acercan por primera vez atraídos por esta escuela, y comienzan a leer inicialmente algunos artículos y referencias, pueda establecer el correcto acercamiento sin dejarse llevar por las ideas preconcebidas y erróneas que hoy en día se han vertido sobre la religión y también la ciencia y la espiritualidad.

Esperamos que esta introducción, que podría abarcar volúmenes enteros, pueda servir a aquellos que se acercan por primera vez a estas enseñanzas.

elg 2010 – fundación de sham-bha-la

Instructor

La personalidad es una sombra que revela que detrás hay una gran luz