En nuestro tiempo, personas en masa actúan como si estuvieran poseídas por fuerzas malignas, porque, en cierto modo, lo están.
Los demonios del materialismo hablan a través de las palabras vacías. Un lenguaje en el que los demonios del materialismo han tomado el lugar de los impulsos espirituales humanos sólo puede llevar a la destrucción.
Robert S. Mason
El Advenimiento de Ahriman
A nivel socio-político, el antídoto para este veneno de las palabras vacías es la liberación de la vida cultural, sobre todo de la educación, del poder político y financiero. (Como se esboza en el concepto de Steiner de la «triformación social»: separando el estado político-legal, la esfera espiritual-cultural, y el sector económico – junto con la eliminación de egotismo. [Egotismo: Afán o manía de hablar de sí mismo, de afirmar la propia personalidad.
En el nivel individual-personal, el antídoto es infundir el pensamiento activo y creativo en el lenguaje, creando así un idioma en el que las palabras apunten a los pensamientos, evocando pensamientos vivos en los oyentes. Si no ponemos nuestras voluntades en crear nuestros pensamientos originales, entonces palabras trilladas y frases hechas de pseudo-pensamientos,vendrán automáticamente a la mente y nos llevarán junto con ellos, resultando un «pensar casi completamente sin pensamientos». Podemos hacer el esfuerzo por lo menos para resistirnos a estas frases hechas y generalizaciones que fácilmente vienen a la mente, y formar cuadros mentales de personas en particular, cosas, y eventos – y además, hacer originales formaciones verbales que describan estas cosas e imágenes desde diferentes puntos de vista.
El punto esencial es no permitir que nuestros discursos y escritos estén determinados por influencias inconscientes, sino que saquemos a través de nuestros propios esfuerzos las nuevas y originales creaciones de pensamientos y los comuniquemos con originales, fluidas y artísticas formaciones de palabras. No siempre tendremos éxito plenamente; no siempre seremos poetas; pero si hacemos este esfuerzo conscientemente, entonces llegaremos lejos en la recuperación de la perdida espiritualidad humana del lenguaje, y por consiguiente, hacia la humanización de la cultura. (Diré más sobre este asunto en otro contexto.) -Y, no casualmente, progresaremos así hacia un vivir conscientemente en el pensamiento libre de las palabras literales que son el «lenguaje» del mundo anímico-espiritual en el que viviremos después de la muerte. -«Los hombres deben aprender a ver a través de las palabras; tendrán que adquirir la capacidad de asir el gesto en el lenguaje».
Rudolf Steiner
Del Síntoma a la Realidad en la Historia Moderna